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Muchos somos los idealistas que creemos que es posible cambiar al mundo a través de las palabras. En todo el mundo, desde Sri Lanka hasta Reino Unido, existen miles de voces que sueñan con influir en la transformación de la humanidad. No dudo ni un segundo que M.I.A. sea uno de esos motores de transformación sociocultural. Hace poco más de un mes expresé mis dudas con respecto a este nuevo material de Mathangi Arulpragasam, ya que ella misma había comentado su intención de hacer un disco “más feliz” (el artículo completo lo pueden ver aquí) pero he escuchado con gusto que ni sus temas ni su estilo han sufrido un gran cambio. Este es probablemente el último álbum de M.I.A. como ella misma los dijo, si así fuera sería un buen cierre, pues retoma sus temas principales y hace una síntesis de todos sus álbumes. Sin embargo, no resulta algo verdaderamente novedoso, es el mismo tema que lamentablemente cada día se hace más presente en el mundo. Hay una crisis de refugiados innegable, y lo vimos incluso en los más recientes Juegos Olímpicos, en los que fuimos testigos de un equipo conformado por gente que ha vivido situaciones similares a la historia de vida de Mathangi Arulpragasam.

Desde hace ya algunos meses se habían podido escuchar algunos adelantos de este disco, varios cambiaron de dirección y terminaron por convertirse en algo muy distinto al demo. Parece que en esta ocasión, a pesar de tener versos incisivos e insistentes con el tema de los refugiados, ha trasladado la mayor polémica a sus declaraciones en lugar de a su música como tal (sugiero revisar la entrevista que publicó Consequence Of Sound el 9 de septiembre). El hecho de que inicie con el single cuyo video le causó problemas con el equipo de futbol Paris Saint- Germain, Borders, habla de sus intenciones con este disco. Sin embargo, este álbum no termina por ser un discurso completo, la mayor prueba es que esta primera canción es la más desafiante políticamente y el resto tiene un mensaje un poco menos evidente.

Sigue una de las canciones en las que participa Skrillex, Go Off. Una de las cosas más llamativas de la música de M.I.A. sigue siendo su manera de introducir los sonidos tradicionales del medio oriente en el pop, lo cual, particularmente en este álbum, hace muy bien. La producción de Skrillex se adaptó de buena manera a este sonido. Ya habíamos tenido la oportunidad de escuchar las dos versiones de Bird Song, la de Blaqstarr, que se incluye en el disco de versión estándar y la de Diplo que aparece sólo en la deluxe (por cierto, si tienen planeado invertir en este álbum sugiero la versión deluxe porque algunas de las mejores canciones sólo aparecen ahí).

Jump In es una canción-crónica hipnótica de inmigrantes que nos recuerda, junto con la guapachosa Visa, la odisea que representa para los migrantes, especialmente los mexicanos y latinos, cruzar la frontera que nos divide de los Estados Unidos. Toda una anticampaña para el señor Donald Trump. Visa nos la habia presentado ya la cantante pero fusionada con Foreign Friend bajo el título de MIA OLA-Foreign Friend. Ambas rolas cambiaron con respecto a la versión inicial. En Visa, la británica de origen ceilanés (sí, tuve que googlear el gentilicio de Sri Lanka y la RAE dice que es ese) se sampleó a sí misma al incluir el “ya ya hey” de Galang, este extracto se escucha muy forzado, aunque es probable que me suene así por haber escuchado tantas veces la versión anterior en la que no se incluía. De la versión inicial de Foreign Friend no queda más que la letra, en la que se incluyó en el álbum participa Dexta Daps y resulta menos llamativa que el demo.

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Otro de los notables colaboradores en este material es el ex-One-Direction Zayn Malik. El chico británico cuyos antepasados provienen de Pakistán posee una herencia cultural similar (no tan parecida pero por lo menos más cercana que la cultura europea y americana), sin embargo su experiencia de vida ha sido considerablemente distinta, pues Malik no tuvo que sufrir la condición de refugiado. La mezcla de orígenes resultó en una canción con toda la buena onda del mundo que se titula Freedun. Pero si hablamos de canciones que tienen buena vibra no podemos dejar pasar Finally, un recordatorio para todos los cientos de haters que M.I.A. se ha hecho a lo largo de los años y cuyas opiniones dice que la tienen sin cuidado (“What haters say about me don’t worry me/ I keep it moving forward to what’s ahead of me”).

Si tú quieres ser tan cool como M.I.A. empieza por rimar Yemen con “Yeah man!” porque puedes, porque no está de más y porque vas a hablar de lo que toda tu gente dice en A.M.P. (All My People), otra de las canciones que produjo Skrillex. A esa rola le sigue la que tiene la vibra más hindú de todas, me refiero a Ali R U OK?, una crítica al capitalismo en la que la cantante nos recuerda que pasamos toda la vida trabajando y pues qué tristeza, amigos. ¿Recuerdan la playera que decía Fly Pirates  en vez de Fly Emirates y el desmadre que se armó con el Paris Saint- Germain? Pues volció en forma de canción, no hay nada más qué decir.

Llegamos entonces a la última canción del álbum estándar que es Survivor y es la más optimista de todas. Si se dan cuenta, el disco comenzó con la protesta más directa y finalizó con el discurso más esperanzador que se basa en la propia experiencia de M.I.A. No los vamos a dejar sin revisar la versión deluxe porque trae unas canciones mejores que el resto del disco. Contiene la versión de Diplo para Bird SongThe New International Sound (Pt. 2) con GENER8ION, Swords, Talk Plataforms. Todas son canciones muy dinámicas, especialmente Swords y Talk, esta última sí trae un mensaje contra el racismo y la islamofobia. 

El discurso que M.I.A. presenta en este álbum es más optimista y menos directo y desafiante. Esto no significa que pierda su validez o que deje de ser polémico, simplemente toma otra dirección para gusto o disgusto de muchas de las personas que esperaban el regreso de una de las cantantes más controvertidas en materia política de la actualidad. Aún así esperamos que esa advertencia de que este sería su último disco no se nos cumpla porque probablemente M.I.A. nos dejaría con muchas preguntas pendientes.