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Una Mirada A Las Tribus Urbanas.

Todos en la vida hemos visto a algún personaje en las calles que se distingue por los demás. Quizá por su vestimenta, por su peinado u otro detalle que a la vista colectiva, es desapercibida. ¿Será acaso que hemos visto a algún emo en peligro de extinción, un antiguo pachuco, quizá algún metalero, o puede ser que tengamos la suerte de ver a un escaso gótico a la luz del día?

México es un país multicultural. Eso nadie lo pone en tela de juicio. Al paso de los años, ese aspecto tan relevante de nuestra cultura, ha dado a luz a nuevas ramificaciones de la misma. Rebelión, innovación, libertad. Es lo que la raíz de cada una de las tribus urbanas grita mediante su filosofía. Cada una de ellas se distingue de un cierto modo de pensar, de actuar, e incluso, hasta de vestir. En algunos casos, si no es que en la mayoría, la música que se ha creado en la época del nacimiento de la tribu, ha sido determinante en su forma de pensar. Al paso de los años, como si habláramos de diferentes especies, una tribu urbana desaparece, otra nace. Lo que lo determina es principalmente las generaciones siguientes al nacimiento de la tribu.

Una de las que se ha mantenido viva al paso de los años ha sido la de los pachucos. ¿Quién no recuerda a Tin Tan, su máximo exponente? Su vestimenta formal, pero a su vez atrevida. Icónicamente, su sombrero con alguna pluma extravagante no puede faltar. Pero ¿A qué se debe que, siendo que su auge fue hace 50 años, siga siendo utilizada por una buena parte de la gente? Por la aceptación a la misma. A su modo de pensar, a su forma de actuar e interrelacionarse con las demás tribus, y hasta con la gente normal que no pertenece a ningún círculo en específico. Los pachucos han quedado impresos en la historia cultural de México.

¿Y qué ha sucedido con los emos, una tribu urbana que llegó del extranjero? Su apogeo fue hace una década o dos. Su trascendencia en México ha sido colectiva debido al rechazo de la sociedad, que incluso, trataban con violencia a las personas que lo profesaban. Una tribu que ha ido desapareciendo con el paso de los años. Con su vestimenta y peinados que figuran tristeza, la gente que fue en algún tiempo parte de su agrupación, han mudado a otras tribus que son semejantes.

Como podemos ver, son casos totalmente diferentes. Puede que parezca que una tribu tiene más importancia que otra, aunque es algo incorrecto. Todas las tribus urbanas que existen y existieron han dado lugar a nuevos grupos sociales.  Skatos, cholos, tepiteños, punks, reggaetoneros, hippies, raperos, emos, rastafaris, metaleros, góticos, otakus, frikis, pachucos, homies y darketos. Todos forman parte de la misma raíz: la inconformidad. Las tribus urbanas se han creado por el querer ir más allá de los estereotipos ya existentes, de lo que es social y moralmente aceptado. Así sucedió con los hippies, y así ha sucedido con los metaleros, por citar algunos casos. Quizá la comparación le disguste a algunos, pero es cierto.

Aun cuando las tribus parecen ser extremadamente distantes, hay valores que los unen. La búsqueda de formar parte de un grupo social, el entendimiento entre sus similares, la solidaridad entre sus iguales son algunos de ellos. Son valores ampliamente humanos, que nos unen a cualquier persona. Siendo que sus gustos sean totalmente diversos, todos forman parte de una sola raza. Por eso, cuando uno vaya por la calle y vuelva a encontrarse a estas personas diversas a lo que seguimos o preferimos, hay que tomar en cuenta que son parte de nosotros somos, un fragmento de lo que en algún momento expresamos.

Enrique Carbajal Montes

"El chico que busca y escribe. Un desconocido agradable."

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