Cine & TV Dont Be Cruel (críticas)

The Maze Runner: Young Adult Fiction Sin Triángulos Amorosos.

Dejemos algo muy claro: el popular y controvertido género Young Adult Fiction está cada vez más presente en el mundo cinematográfico. Nos guste o no, año con año son más las franquicias y películas que se suman a la tendencia, y aunque la mayoría pasan con más penas que glorias entre la crítica y una taquilla sostenida únicamente por las legiones de fans de los materiales fuente (Beautiful Creatures y The Mortal Instruments se vienen a la mente), no parece que se desincentive la tendencia.

tumblr_n012g3xXe71s7fblto1_1280

En un mundo dominado por estas adaptaciones de textos de calidad cuestionable, siempre resulta agradable encontrarse con una cinta que deje de lado la parte romántica forzada de los triángulos amorosos y los conflictos de pareja que utilizan un tema sobrenatural como telón. The Maze Runner: Correr o Morir es, para todos los efectos, una película efectiva y entretenida de aventuras, ciencia ficción y distopías, en la que un grupo de jóvenes son expuestos a una situación límite, y lo que presenciaremos durante sus casi dos horas son sus intentos por sobrevivir en un ambiente duro y desconcertante.

La cinta comienza de manera muy acertada, arrojándonos directo al conflicto sin darnos explicación alguna. A partir de este momento, no sabremos más que nuestros protagonistas, proporcionando al primer y segundo acto un misterio latente y una tensión creciente, construyendo un clímax emocionante, y un cliffhanger efectivo que nos dejará esperando respuestas.

Tal vez uno de sus mejores aciertos es el de conseguir unas actuaciones sólidas del joven cast, que nunca cae en el maniqueísmo grosero del son presas casi todos los exponentes del subgénero (Pattinson, Stewart, los tengo en la mira).  Los peligros y situaciones que enfrentan nuestros héroes en turno son intrigantes, y en última instancia letales, por lo que es importante generar empatía con el espectador. Aunque la mayoría de secundarios no figuran en absoluto y sus muertes no podrían importarnos menos, aquellos con quienes pasamos más tiempo en pantalla logran agradar y crean una química importante entre el equipo.

A esto se le suma una BSO sumamente conseguida, que mantiene un hábitat inquietante y sórdido. La dirección, sin ser nada del otro mundo, cumple su labor sin abusar de la sobreexplotada cámara al hombro, haciendo que logremos ver en todo su esplendor los peligros y escenarios planteados. Y es precisamente esto la característica definitiva y máxima del filme: los sets son grandiosos, gigantes, meticulosamente planeados y perfectamente visibles en todo momento. No sólo vemos algunas paredes e intuimos que hay un laberinto ahí, sino que admiramos la gran escala que tiene y comprendemos lo que representa.

THE MAZE RUNNER

Es aplaudible además que el director no se acobarde a la hora de mostrar violencia e imágenes crudas (en la medida que lo permite un PG-13). A quienes planeen llevar niños a la sala, les sugiero que reconsideren, pues es muy probable que salgan asustados por las criaturas que plagan la cinta, o la sangre y huesos que pueden aparecer en cualquier momento.

Los puntos bajos sin duda llegan una vez que comienzan a solucionarse los misterios. Podría decirse que es en este momento en el que la película toma un rumbo más convencional, aunque tampoco llega a molestar. El guión no está libre de clichés y agujeros, pero se trata de lugares comunes en el universo cinematográfico, y no los ya clásicos clichés de Young Adult Fiction (el interés romántico siendo el más claro).

Lamentablemente no puedo hablar de The Maze Runner como adaptación, pues aún no he leído el libro. He escuchado comentarios muy negativos en este ámbito, por lo que podría ser que estemos ante una cinta que disfrutarán más los ajenos a la historia que los amantes de la saga. Esperemos que esto no le juegue mal en taquilla, pues es un movimiento demasiado arriesgado.

Correr o Morir resulta ser una refrescante sorpresa fílmica. Aunque está muy lejos de ser una obra maestra, se ubica muy por encima de la mayoría de sus primas cercanas, siendo un divertimento efectivo que pega al espectador a su asiento durante toda su duración, y que cumple dos propósitos fundamentales de toda adaptación: hacer que queramos leer el material fuente, y provocar que ansiemos volver a entrar a su mundo tan pronto se estrene la secuela.

mazefeatured

Fernando Valencia

Economista por profesión, cinéfilo y melómano por convicción.

También puede gustarte...