Supongamos por ejemplo: Por Elías R.A

Le haz visto un par de ocasiones e intercambiado uno que otro gesto torpe con miras a un futuro coqueteo. La verdad sea dicha, es que para entonces muy posiblemente te habrás difuminado cual fotografía palidecida por el Sol y también es cierto que aquellos pantalones que solían encarnarse a tus muslos apenas aprietan lo …