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El pasado 30 de agosto Vyctoria lanzó su primer álbum oficial: V. Después de una reestructuración interna y de decidir que el cuarteto, formado por Gibrana Cervantes, David Herrera, Juan Morales y José Cortés, continuaría como una agrupación instrumental, parece que el paso lógico era sacar un álbum en forma.
Esta primera muestra oficial de su trabajo es corta pero contundente. Con sólo cinco temas, todos más largos que una canción promedio, demuestran que el tiempo juntos ha consolidado un sonido místico pero muy peculiar.
No podemos decir que sea su primer material, porque dentro de la historia de Vyctoria ya existe un EP, sin embargo, aquella huella musical es como el recuerdo de una vida pasada pues el cuarteto ha mutado a algo mucho más oscuro y experimental.
V comienza con Súcubo, tema que tan sólo en el nombre trae una carga demoniaca. La canción se deja ver a partir de un sonido ascendente, desde la penumbra se asoman las primeras notas del violín, para luego terminar de relucir con la batería pesada que guía las distorsiones de guitarra y bjo. Súcubo recrea una atmosfera oscura embriagante, que seduce como el demonio que lleva este nombre a los varones mortales.
Lampedussa es la segunda canción, mantiene el ritmo taciturno de la primera hasta la mitad, donde guitarra y bajo toman una forma más definida y la dotan de características melódicas, el violín matiza (sonorizando la decadencia) y la batería acompaña, contrario a la canción anterior, donde la última se mostraba ágil y salvaje.
Vrahnas es el ombligo del álbum y el track más largo. En ella relucen más los recursos acústicos, por lo que inducen a un estado mucho más puro, claro y consciente al escucharla, pero no así menos oscuro.
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El cuarto track nombra al álbum y bien podría ser el soundtrack de la escena más tensa en una película de horror, por ser tensa, intrigante y atmosférica, te mantiene a la expectativa hasta que hacia los últimos minutos cuando explota la guitarra, bajo y violín para darle luz a la canción.
IV es el tema final y el que también fue el primer sencillo lanzado. Es un buen tema para representar a V, desde el inicio una guitarra poderosa presenta el tema y es preámbulo para una intensa canción. Su videoclip es una increíble representación visual de lo que uno puede imaginar escuchándola, pues sus personajes, tan variados, pueden representar a cada una de las emociones humanas en un momento de dolores y contradicciones internas, deambulando sin rumbo, adentro.


A pesar de las curiosas palabras que nombran las canciones de V, no hay referencias simbólicas detrás, más bien fue un eje estético el que siguieron, de acuerdo a su música y a las ideas visuales propuestas por Daniel Castrejón, quien fue el diseñador del arte del álbum y quien se inspiró en las líneas y posibilidades de una “uve”.
Difícilmente la música de Vyctoria obedece un estilo musical, en ella podemos encontrar rock, como post rock, noise y ambient, todo motivado por el deseo de una experimentación sonora con sus instrumentos. Pero incluso tratando de desmenuzar canción por canción es difícil encontrar un género guía, pues su música es una armónica mezcla entre lo acústico y analógico, un choque entre la calma y la ferocidad.
Vyctoria es una experiencia sonora que saca la parte oscura que todos tenemos dentro al escucharlo, cuando las melodías buscan una identificación personal, busca hasta las vísceras alguna perturbadora experiencia, sensación o recuerdo, que al ser sonorizado encuentra su lado más bello.

Fotografías de Jessica Aguirre, tomadas del Facebook de la banda.