Este primer lunes de #Poolpemas tuvimos tres textos influenciados en el sentimiento del desamor y la deshonestidad. Tres textos inéditos de tres escritores con un background y una pretensión artística muy distinta entre sí.

Los Crímenes En Los Que Me He Involucrado

Iniciamos con el texto ‘Los Crímenes’ de J.C. Seguin, un texto de 19 versos que en su suma crean la figura de una calavera, una imagen adecuada para la historia que narra. Un hombre, viéndose a sí mismo como un parlatán, una máscara que presenta a los demás para ocultar su verdadero rostro, su naturaleza violenta que lo lleva a cometer crímenes atroces. Jung diría que es el significado de su sombra, quien al final del texto logra encontrar la paz aceptando que sus crímenes están presentes y que no puede cambiarlos, pero que a fin de cuentas no son lo suficientemente malvados para destrozar algo de valor.

J.C. Seguin es un licenciado en Lengua y Literatura Hispánica por el ITESM, Campus Monterrey. Desde pequeño se interesó en la lectura e influido en las historias de su abuelo, empezó a experimentar con las letras. Ha protagonizado un par de obras del INBA, sus cuentos y monólogos han sido premiados en distintas ceremonias nacionales. Ahora se desempeña como creador literario y profesor de lenguas.

El Conejo

En ‘El Conejo’, Oscar Adame presenta a la figura de su paz interior destrozada en una serie que fluye constantemente entre eneasílabos y decasílabos. Un relato que culpa directamente a una figura irreconocible de quitarle ‘el conejo’ de su mente, una representación alegórica de su propia felicidad, destrozada por la obsesión del desamor.

A lo largo de los últimos años Oscar Adame se ha desempeñado como periodista dentro de la industria musical. Ha colaborado en publicaciones como Chilango, Indie Rocks!, Revista Picnic, NODO y Summa Inferno, entre otros. Cuenta con más de 300 entrevistas realizadas a músicos tanto nacionales como internacionales. Ahora trabaja como Editor Web en WARP Magazine y sueña con publicar su primer colección de relatos cortos.

Reality Show

Terminamos con ‘Reality Show’ del maestro Mario Lafontaine, una suerte de crítica al mundo del espectáculo turbia y directa escrita por una de las figuras más relevantes dentro de la industria mexicana del entretenimiento. Es una carta de amor a su propia creación, a la nueva temporada de su show de televisión, con versos que transitan entre el amor y el odio que se le tiene al mundo de las máscaras, dirigidas a satisfacer a una audiencia con tal de obtener un poco de esplendor, aunque al final siempre se caiga en la decadencia.

Mario Lafontaine es un productor, director creativo y especialista de música que se ha consagrado a lo largo de cuatro décadas de trabajo creativo en uno de los personajes más importantes y polémicos de la industria musical. Como director creativo ha formado parte del equipo detrás del imaginario de proyectos como Fobia, Soda Stereo, Kabah y Timbiriche, entre otros. Además trabajó para Televisa durante años, ha escrito obras de teatro, es conductor de radio y lideró la agrupación underground María Bonita.