Torres-de-Hanoi-Lineas-Paralelas

Hay música que lejos de ser reveladora por sus experimentos sonoros o por la majestuosidad con la que es tocada, es amada por lo sincera que es. El primer disco de Torres de Hanói, lanzado en el 2013, es una gran prueba de ello. Un álbum lleno de canciones pop muy bien estructuradas y pegajosas que, llevando las palabras exactas para expresar su cursilería, logran crear una conexión instantanea con el escucha.

Este año el trío de la Ciudad de México regresó con un trabajo alejado de aquello que comento. Siendo su segundo material uno mucho más pretensioso… y arriesgado. Aunque manteniendo siempre aquella lírica romántica y sinceridad que los caracterizaba.

Líneas Paralelas” supone la realización del sonido que Armando, Axel y Jesús han estado buscando crear desde hace un par de años. Una serie de canciones pop con elementos que juegan con el shoegaze y el synth pop que, aunque no se siente tan emotivo cono su debut, sí que supone una evolución muy interesante a su propuesta.

El disco abre con “Sobrenatural“, una canción que comienza con unas inmersivas guitarras que se ven contrarestadas por el bajo y la batería. Muy Sonic Youth la cosa, hasta que llegan unos sintetizadores a poner orden y la voz de Armando Lara cuestiona a su pareja. La influencia de Soda Stereo es más que evidente en esta canción que resulta relajada y muy disfrutable.

Para “Frío“el trío empieza ya a experimentar con sintetizadores mucho más ambientales, cosa por la cual se eligió a Bill Rancine para la mezcla del disco. La intro es hermosa, contando con una serie de elementos que se entrelazan entre sí en un camino lleno de colores. Un par de sintes, dos guitarras y un firme bajeo la convierten en una de las mejores canciones del disco.

Mientras que la canción que le da su título al disco es un tema mucho más rítmico, en donde el punto de atención va a cargo de la caja de ritmos y los arpegios de guitarra, que en este punto ya inundan al disco. “Más Profundo” logra dar un aire fresco a su formula creando un ambiente mucho más obscuro. La canción cuenta con la colaboración de Karen Ruiz de Haciendo el Mal y experimenta con maracas y ritmos que rayan en el baggy.

El disco llega a su intermedio con “No Me Busques“, una canción que llega a su éxtasis cuando Armando llega a “los errores siempre se sienten muy mal”. Tal vez se trate de la canción más larga y plana del material, aunque el coro resulta pegajoso.

En “Palabras Exactas” la banda regresa a sus experimentos ochenteros con el sintetizador. Una canción interesante en sus guitarras y divertida cuya lírica es linda, perfecta para dedicarla a esa persona especial ;D

Días Como Hoy” contiene un ritmo mucho más rockeron, la guitarra retoma fuerza rítmica aquí. Mientras que “Mundos” y “Luz y Sombra” se reducen a hacer canciones mucho más complejas, de gran fuerza melancólica. Un buen par de temas que dan un excelente cierre al disco.

Como bonus track se incluye en todas sus presetaciones a la canción “Más Cerca“, la que es por mucho la canción más densa de la grabación, también es la más potente. Una canción que se teje en combinación de todos sus elementos alrededor de la voz de Armando, que experimenta con distintos tipos percusiones, muchos efectos tanto en voz, como en las guitarras y que sobresale muchísimo en su final in crescendo.