Jordan Peele es mundialmente reconocido por su serie de Comedy Central, Key & Peele. Es por ello que fue sorpresivo debut con ¡Huye!, un thriller de pulso impecable que juega con la mente del espectador y nos va sumergiendo en un mundo cada vez más obscuro donde las apariencias engañan y los prejuicios permanecen.

Chris (Daniel Kaluuya) es convencido por su novia, Rose (Allison Williams), de ir a visitar a sus padres. Pese a sus dudas iniciales, fruto de sus raíces afroamericanas, Chris accede, y lo que comienza como un fin de semana normal poco a poco se torna en una historia retorcida.

El corazón de ¡Huye! está en sus interpretaciones. Kaluuya, Williams, Catherine Keener y Bradley Whitford entregan trabajos excelentes, que ayudan a generar una atmósfera inquietante, y sacan a flote una profundidad inesperada en sus personajes. El resto de los habitantes de la casa proporcionan momentos genuinamente escalofriantes.

Los aspectos técnicos de la cinta son impecables. Destaca la cinematografía a cargo de Toby Oliver, pulcra pero consistente en su búsqueda de generar incomodidad, utilizando en un inicio colores cálidos que se van degradando a fríos conforme la trama nos lleva a sus rincones más terribles, logrando la transición de un mundo realista a la pesadilla con gran naturalidad.

El guion, escrito por el propio Peele, logra balancear la desesperación de Chris con algunos tintes cómicos que nunca se sienten fuera de lugar. Por si fuera poco, logra provocar con su historia, retando a las preconcepciones del racismo en las sociedades tradicionalistas blancas de Estados Unidos, y no peca de predecible en ningún momento.

¡Huye! es una película ampliamente recomendable, que mantiene al espectador sumido en la tensión de su historia sin depender del susto fácil. Atrevida, astuta y perfectamente interpretada, sin duda estamos ante una gran sorpresa para el cine de suspenso, que pone a Jordan Peele en el radar de talentos a seguir muy de cerca.

Autor Fernando