Deer

Es común escuchar de bandas mexicanas que se van a probar suerte a Europa o a Estados Unidos, lo que es muy poco común es que haya grupos radicados en Asia con la intención de conquistar a un público muy diferente al mexicano. Este es el caso de Adriana Martínez y Miguel Bastida, los dos miembros de Deer, quienes se están creando un nombre en la escena underground de Hong Kong. En esta entrevista nos hablaron sobre su experiencia al hacer música al otro lado del mundo.

POOLP: ¿Por qué escogieron Hong Kong para desarrollar su proyecto?

Adriana: Yo estudié etnomusicología en la UNAM y me enfoqué en la música china. Me surgió la oportunidad de venir a hacer un doctorado en Hong Kong y Miguel, que es mi pareja, decidió acompañarme. Ya estando aquí pudimos ver un concierto de Sigur Rós y blur, ver a esas bandas en vivo nos inspiró demasiado, quizá porque estábamos lejos de casa o porque a pesar de ser músicos nunca habíamos intentado hacer algo juntos. A partir de ahí empezamos a hacer composiciones y a formar la banda. Empezamos a tomar con seriedad el proyecto y a crecer.

P: ¿Su idea de formar la banda surgió allá?

A: Sí, habíamos estado involucrados en la música pero de otra manera. No habíamos tenido la oportunidad de hacer música pop hasta que llegamos aquí.

P: ¿Cuál es la diferencia entre cómo ve la música un occidental y un oriental?

Miguel: Lo más notorio es que los asiáticos son muy reservados. No expresan demasiado lo que sienten cuando uno está tocando, sino que hasta que el concierto termina te das cuenta si les gustó o no les gustó. Un latino te puede gritar o te puede insultar y no pasa nada porque es parte del espectáculo. Los asiáticos son respetuosos, callados y no tan expresivos. Aunque nos hemos dado cuenta que eso pasa más con bandas extranjeras, con la escena local las reacciones son diferentes. Aún no estamos tan acostumbrados a decifrar sus expresiones.

A: El idioma para poder conectar con ellos es importante. Una banda local puede animarlos más fácilmente y nosotros estamos limitados en eso. Aunque nos expresamos un poco en inglés hay veces en las que no todo el público entiende. Se sienten más cómodos cuando alguien les habla en cantonés. La población de Hong Kong es muy diversa, incluso hay foros donde hay mucha gente proveniente de otros países. Los mexicanos son mucho más expresivos y más abiertos al momento de expresar si algo les gusta o no. Aunque no ha sido tan fuerte el cambio. Por ejemplo, nos gusta mucho la comida de China, la de Hong Kong no tanto.

El idioma para mí no ha sido tanto problema para adaptarme porque hablo un poco de mandarín, para Miguel eso es más difícil porque no habla mucho, convive con la gente pero de otra manera.

M: Uno se puede comunicar de diferentes maneras y eso te motiva a aprender el idioma. El único miedo es salir a la calle y ver puros caracteres chinos.

Adriana

P: ¿Cuál es la mejor anécdota de su estancia allá?

M: Hace un año tocamos en un lugar muy apartado de Hong Kong, en China. Viajamos 24 horas para llegar, tuvimos que dormir afuera de una estación de trenes, todo para llegar a esa pequeña ciudad. Pensamos que íbamos a tocar para diez o veinte personas porque era una ciudad pequeña y habíamos tenido una mala experiencia en nuestro último concierto en Beijing. Al final de la noche había entre 120 y 150 personas. Fue de los conciertos más importantes que tuvimos en nuestra primer gira en China.

A: China es muy impredecible. Pensamos que iba a haber más gente en Beijing pero fue mucho más conflictivo. Era un día feriado parecido al Día de Muertos, la gente viaja y no hay nadie. Llegamos a Beijing y fue un poco desilusionante. En cambio cuando fuimos a la otra pequeña ciudad alejada nos encontramos con algo totalmente diferente.

P: Tengo entendido que a ustedes les gusta mucho el arte…

A: Sí, hemos estado inmersos en eso. Desde que estábamos en México hemos querido trabajar en proyectos multidisciplinarios. Uno de nuestros compositores favoritos es Stravinsky, para comprender su obra a veces es necesario ver el ballet, como en La consagración de la primavera. La música no es algo totalmente aislado. A mí me gusta mucho la poesía porque me parece que es lo más musical dentro de la literatura, tiene ritmo, tiene metáforas y entonación. Creo que la poesía te alimenta y te hace más sensible, además ayuda a la parte creativa.

P: Si pudieran relacionar un poema con su música ¿cuál sería?

M: Yo pensaría en Villaurrutia pero no sé en qué poema.

A: Hicimos una canción escrita en dos partes. Le dije a Miguel que me recordaba al poema de Eduardo Lizalde de “Recuerdo que el amor era una blanda furia…” porque la canción hablaba de una persona suicida. El poema en sí no habla de eso pero habla del amor como una fiera que muerde lentísimo pero endulza al arrancar el pedazo de brazo que está comiendo. Pensamos en cómo sería la perspectiva del mundo de alguien que quisiera suicidarse y yo creo que debe ser muy intensa.

B Miguel

P: ¿Y si relacionaran su música con una pintura?

M: Aunque no se relacione mucho a mí me gusta mucho Kandinsky y Siqueiros. Creo que podría relacionarla con Siqueiros porque tiene una parte impactante y a la vez cruda por los colores que usa, es lo opuesto a Kandinsky.

A: Pudimos trabajar con artista bastante bueno que se llama Gabriel Berber. Hizo un video para nuestra canción Someone like you. Me pareció muy interesante su interpretación. Miguel hizo la canción sobre conocer a una persona que te cambia la vida y el artista lo interpretó como una persona que está como un satélite buscando algo en la Tierra. Fue muy hermosa la manera en que lo plasmó.

P: Su música es muy dinámica y muy diferente entre sí ¿cómo deciden con qué canciones trabajan más y con cuáles menos?

M: Este es nuestro segundo año componiendo. El primer año hicimos canciones más como rock, después conocimos a un baterista mexicano que vino a Hong Kong y con él experimentamos incluso con el jazz y el trip hop. Todo lo tocábamos en el mismo concierto y la gente a veces no entendía qué pasaba. Teníamos canciones estilo PJ Harvey, otras parecidas a UNKLE, otras un poco jazz. Después el baterista se fue y nosotros comenzamos a agregar más elementos electrónicos y comenzamos a desechar canciones que tocábamos con el baterista porque estaban pensadas para él. Para las presentaciones estamos tocando casi puras canciones nuevas y nos enfocamos más a la electrónica aunque con guitarras o pianos.

A: A veces escuchamos nuestras canciones más rock y nos gustan. Ahorita estamos haciendo música un poco más oscura.

M: Nuestro estilo no se cierra, queremos explorar distintos géneros. Contrario al pop asiático en el que muchas canciones son casi las mismas pero con diferente letra.

A: Viendo a través de la historia de la música me llama la atención el álbum blanco de los Beatles porque es una recopilación de todos los estilos de aquella época. Otro disco que es así es Ok Computer, es muy diverso. Un ejemplo en México es el Re de Café Tacvba. Creo que los mejores discos de la historia han sido aquellos que te llevan a diferentes estados anímicos. Como el concepto de Dark Side Of The Moon que te lleva a distintos estados pero están ligados por algo. Esperamos poder seguir con la diversidad