Por: Ollin Armenta López

 

Hace algún tiempo ya, los descalificativos hacia el reggaetón son pan de cada día. Que cosifica a la mujer, que sus letras son vulgares, que su ritmo apenas se compone de dos notas, que incitan lo explícito y a la drogadicción, etc. La realidad es que existe un amplio sector de la sociedad censurado y excluido por la práctica de dicho género musical, desde quien lo compone hasta quien lo consume y lo baila.

Pero existe otra realidad que emerge desde la comunidad lésbica y feminista: la de Chocolate Remix apropiación del sonido para ir más allá de lo convencional y crear rupturas, transgresiones al imaginario machista Chocolate Remix tiene el reggaetón en manos de ellas y para ellas. Romina Bernardo, líder del proyecto musical Chocolate Remix, desde Argentina nos platica sobre el reggaetón lésbico, la cachondez y las vulgaridades en la cama.

 

 

¿Quién eres y de qué va el proyecto Chocolate Remix?

Me apodo Chocolate, aunque mi nombre real es Romina Bernardo, soy la cantante, compositora y productora de Chocolate Remix; nacida en Tucumán y radicada hace más de una década en Buenos Aires (Argentina).

Chocolate Remix -lesbian reggaetón- surgió hace más de dos años con la intención principal de: por un lado romper con el imaginario machista que nos sugiere este género urbano, resignificándolo en clave queer y abriendo las puertas para repensarlo desde diversos aspectos; y por otro lado aprovechar el lenguaje sexual característico de este estilo para hablar del sexo lésbico y del placer de la mujer desde una perspectiva propia. El proyecto tiene de todo un poco, hay mucho de humor y de sátira, pero no por eso deja de decir muchas verdades sobre situaciones que vivimos las personas que no entramos dentro de la heteronormatividad, además de hacer una fuerte apuesta a la visibilización.

 ¿Por qué elegir el reggaetón como sonido? ¿Por qué no rap o pop?

Por un lado la sola enunciación “reggaetón lésbico” ya me parecía un concepto rupturista, y no porque el rap o el pop no sean machistas o las lesbianas tengamos gran protagonismo en estos estilos, pero por el simple hecho de lo que implica el reggaetón en nuestro imaginario cambiar al “macho reggaetonero” por una mujer lesbiana, me parecía que, además de gracioso, subvertía todo el orden de las cosas y abría la puerta para repensar y replantear muchas cosas.

Por otro lado el reggaetón tiene esa característica sexual y cachonda que como decía anteriormente es excelente para poder hablar de diversas cuestiones sexuales que aún son tabú, especialmente cuando se trata del placer de las mujeres.

Parece ser difícil en nuestra sociedad cargar con los estigmas de ser homosexual y le sumamos el de ser reggaetonero  ¿Cómo llevas esta parte de los juicios hacia tu persona y tu música?

Quienes no encajamos dentro de lo esperable, quienes no acatamos los modos de vivir y ver la vida que se nos imponen desde los diferentes espacios, ya sea desde el ámbito más privado como la familia por ejemplo; o desde un lugar más macro como la sociedad, el estado, las fuerzas económicas… cargamos con el estigma de que el resto no soporte nuestra libertad, pero particularmente a mí eso más que frenarme me impulsa. Afortunadamente vivo en una época y un lugar donde el panorama es mucho más favorable que en otros lugares y tiempos, pero aún en el camino de la igualdad de condiciones para todas y todos nos falta mucho camino por recorrer y espero estar aportando a eso con mi música y mi vida.

 

Acá en México muchas veces se ha incitado en opiniones públicas a que se prohíba el reggaetón ¿Cuál sería tu posición ante estas peticiones?

No me llevo para nada bien con las prohibiciones… La música como cualquier otra expresión, son el reflejo de la cultura en la que vivimos, y sencillamente decir que hay muchas cosas en las letras de reggaetón que no nos gustan, es a la vez decir que hay muchas cosas en nuestra cultura con la que no estamos de acuerdo, en ese caso debiéramos apuntar a hacer un cambio de raíz empezando quizás por la casa, la escuela, y las diversas instituciones que fomentan una cultura machista y misógina.

¿Cuál es la diferencia entre tus letras y las de cualquier otro reggaetonero?

Creo que toco temáticas que nunca antes se habían abordado dentro del género y que, por su contenido mismo, pusieron en jaque todo un imaginario que aún está tan arraigado al género que prácticamente parece parte de él. Hay mujeres que hacen reggaetón, y yo admiro mucho la trayectoria de varias de ellas quienes se han abierto camino dentro de un mundo dominado por hombres, como Ivy Queen o Lisa M por ejemplo, que además tienen canciones con una explícita postura feminista; pero por ejemplo el lesbianismo hasta ahora solo había sido enunciado en canciones de reggaetón hechas por hombres, y siendo mujer el modo en el que hablo de estos temas, o del placer por ejemplo, usando un lenguaje lascivo… cachondo, fue algo innovador y que está generando tendencia, pues muchas mujeres se sienten identificadas con ello y con un espacio donde poder cantar y contar sin restricciones y con total libertad sobre sus deseos y su sexualidad.

Se juzga el reggaetón por ser tan explícito sexualmente hablando ¿En algún momento te llegaste a sentir cosificada u ofendida por las letras?

A una no la ofende quien quiere, la ofende quien puede… hay letras que no me gustan y que no me identifican, entonces hago mi propia música con la que me siento representada… yo también uso un lenguaje sexualmente explícito y no creo que eso esté mal; de hecho, a mi criterio, es justamente ese uno de los aspectos que más rescato de este género teniendo en cuenta todas las inhibiciones con las que aún hoy vivimos en relación a lo sexual, sobre todo aquellos quienes formamos parte de sociedades donde se nos ha criado bajo una moral muy católica donde todo lo relacionado al sexo era un tabú… un pecado, con todo lo que eso implica.

 Parece que hoy en día estamos muy acostumbrados a que el sexo o lo erótico se ve, pero no se escucha ¿Qué opinas?

No sé si sostendría esa afirmación, lo que sí creo que es que del sexo y de lo erótico se visibiliza solo una parte, que generalmente está relacionada con el sexo para consumo masculino…

 ¿Qué mensaje darías a todas las personas que tachan de vulgar el género del reggaetón?

El punto es que no hay nada de malo con que lo sea, de hecho hay muchas vulgaridades que a mí me encantan, como por ejemplo las que se dicen en la cama, y apuesto que a muchos de los que no le gusta el reggaetón por considerarlo vulgar también les encantan.

 

Chocolate Remix continúa con presentaciones por Argentina, compartiendo el escenario con músicos locales donde encuentran vasos comunicantes para expresar sus inquietudes respecto a la violencia y demás abusos en contra de la mujer, la comunidad gay y derechos humanos.

Para escuchar y descargar su música les dejamos los siguientes links:

soundcloud.com/chocolateremix

facebook.com/chocolatereggaeton