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Texto: Fernanda Piña

Fotos: Christian Sumano

La fiesta del domingo empezó temprano en el SALA Corona gracias a Rock Alterno y Kaiman Entretenimiento. El recinto de la calle de Puebla recibió a cuatro propuestas latinas que cada vez cobran más relevancia en México, prueba de ello fueron los fans que, a pesar de no abarrotar el foro, no dejaron de corear las canciones que presentó cada acto. La tarde comenzó con el ritmo urbano de la chilena Mariel Mariel, quien ya radica en la CDMX y va por buen camino para afianzarse en la escena mexicana.

Siguió el turno de Vanessa Zamora, una chica originaria de Tijuana que se hizo acompañar de su guitarra acústica para interpretar canciones nostálgicas e interactuar con el público como viejos amigos. Su set incluyó canciones como Lo que no tengo, Te quiero olvidar (porque como ella dijo: siempre hay gente dolida) y una versión un tanto alegre de una de las canciones de Juan Gabriel que le saca más lágrimas a tu tía, Amor eterno.

Los micrófonos fueron adornados con flores rosas y le dieron paso a Pedrina y Río, el par proveniente de Bogotá, Colombia se hizo acompañar por tres híper carismáticos músicos más que iban ataviados de ropa color rosa fosforescente. Apenas al iniciar se notó que lo que los colombianos pretendían era expandir su sabor latino por cada rincón del recinto. El frío que hacía afuera se nos olvidó por completo al ritmo de la trompeta y los bailes de Pedrina. La banda se dedicó principalmente a la promoción del disco Canciones sin ropa, del cuál incluyeron canciones tan sabrosas como Enamorada y Malo. El momento emotivo de la presentación fue cuando Pedrina explicó que Canción de Eli es una canción dedicada a su hermana, quien tiene síndrome de down y de quien ha aprendido mucho. La agrupación no dejó de agradecer a sus fans mexicanos por todo el apoyo que le han brindado. Con su característico estilo, Pedrina saludaba al público con un “¡ay, ay, ay, mi México querido!” y provocaba una gran respuesta. El clímax llegó cuando, poco antes de bajar del escenario, los colombianos se rodearon de amigos, en el escenario aparecieron Esteman, Mariel Mariel, Vanessa Zamora y Mariana Montenegro (Dënver) para darle más sabor a Pedacito de mi vida. La banda se despidió entre aplausos y dejó el escenario despejado para el platillo principal de la noche.

Así fue como la Noche profunda de Dënver arribó a la CDMX. Milton y Mariana salieron a encontrarse con su público, al que le ofrecieron principalmente canciones de su último álbum Sangre Cita, el cuál sonó casi en su totalidad. El dúo chileno hizo cantar a sus fans con canciones como Mi derrota, Los vampiros, La última canción o Yo para ti no soy nadie. Se hicieron acompañar por dos bailarines. A la mitad de la presentación, Milton hizo notar a un niño que se encontraba en primera fila y lo hizo subir al escenario, el pequeño tenía 7 años y ya era un gran fan, Dënver lo complació con la que dijo que era su canción favorita: El fondo del barro. El par originario de San Felipe, Chile terminó la primera parte de su presentación con Mai Lov, después de la cuál regresaron para un encore que incluyó Profundidad de campo, para complacer a aquél sujeto que la pedía a gritos entre cada canción.

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Autor Fernanda