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¿Qué es lo que hace que una banda pueda encabezar la lista del soundtrack de tu vida? ¿Qué es lo que hace que un disco se relacione inconscientemente con los momentos más hermosos de la vida de un hombre? Sin duda esas preguntas pueden responderse de formas muy superficiales, afirmando que la relación con una banda y el llamado “soundtrack de la vida” es debido a que esa banda ha sido la favorita de la persona en cuestión. Sin embargo, entonces ¿qué es lo que hace que una banda sea la favorita de una persona?

Mi banda favorita desde principios de la preparatoria se ha convertido indiscutiblemente en un cuarteto danés que hace la música pop más tierna combinada con los elementos más experimentales del post rock y del shoegaze, una combinación que les ha valido la etiqueta de inclasificable y único. Unos verdaderos maestros del crear melodías tristes con un trasfondo profundamente emocional. Ellos son Mew y hace unos meses dieron la noticia de que estarían por lanzar su primer disco en más de seis años. Un disco que sin lugar a dudas definiría otra etapa en la histórica carrera de los daneses, que se ha caracterizado por mostrar un sonido nuevo en cada uno de sus lanzamientos. Y además de una forma más personal, el primer disco de ellos que me tocaría escuchar en su fecha de lanzamiento.

Se dio a conocer la fecha de lanzamiento de “+ -“ en febrero tras una serie de anuncios bastante importantes para la banda, entre los que sobresalen el regreso de su bajista Johan Wohlbert, quien había abandonado a la banda en el 2006 para dedicarse a su familia. Además del lanzamiento de su primera canción en más de cinco años en “Making Friends“, una hermosísima pieza que también forma parte del álbum, para promocionar el lanzamiento de uno de las apps más interesantes que he visto “Sensory Spaces“. Y otras pistas, como pedazos del arte del material (nadie nunca se imaginó que los huevitos terminarían siendo parte de la portada de un nuevo álbum), grupos corales sumamente aclamados en Escandinavia presentándose en Copenhague únicamente para cantar temas de la banda y demás. Sin embargo, aún con la gran cantidad de proyectos y de noticias que Mew había estado lanzando en éstos últimos dos años, no se veía hasta cuando podríamos escuchar un nuevo material de ellos. Hasta que por fin se dio, el pasado 27 de Abril y el resultado es igual de hermoso como de sorprendente.

“+ – ” no contiene la belleza lo-fi tierna y amateur de “A Triumph For A Man” (1998) ni la elegancia melancólica de “Frengers” (2003), tampoco contiene los guitarrazos y el sonido envolvente de “And The Glass Handed Kittes” (2005) y dista mucho de poderse comparar experimentalmente con el rompedor “No More Stories Are Told Today…” (2009). Sin embargo, sí contiene toda la belleza de un disco de Mew. El ambiente obscuro y frío sigue ahí al igual que los elegantes elementos que terminan conformando a una canción realmente compleja, la indistinguible voz de Jonas Bjerre no ha cambiado en absolutamente nada y la energía que transmiten sus canciones sigue siendo similar a su material pasado. Aunque “+ -” se distingue en algo de los demás discos de Mew, es el más sencillo de escuchar para las personas no relacionadas con la banda y aparte es el más “pop” que nos ha entregado el grupo.

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El disco comienza suavemente introduciéndonos a la voz de Jonas para que cada vez esta pieza se haga más rítmica y explote a los pocos segundos. “Satellites” es probablemente uno de los temás más hermosos que se les ha escuchado a los daneses, un primer single muy bien elegido por éstos que llega a emocionar y a conmover al escucha gracias a lo increíblemente bien estructurada que está, a los cambios rítmicos dentro de esta y sobre todo a la sobresaliente actuación de Jonas Bjerre que para este punto a mí parecer así como para muchos especialistas de los países escandinavos es uno de los vocalistas más sobresalientes de la actualidad, su versatilidad y los emblemáticos tonos a los que le es posible llegar llenan a ésta canción. La música pop siempre se ha caracterizado por llegar a tocar las fibras más sensibles del escucha y “Satellites” lo cumple de una forma extraordinaria.

El tono del disco cambia dramáticamente con la siguiente canción, “Witness“, mostrándonos un riff de guitarra un poco más agresivo para su introducción. La canción que cuenta con coros típicamente escandinavos en el fondo emociona como un paso firme para el disco, una canción que deja a un lado los demonios internos de las letras que normalmente retrata la agrupación para mostrarnos una lírica que pisa fuerte, con seguridad al igual que la música que está vez no se siente sensible.
The Night Beliver” da a conocer una cara completamente nueva a la propuesta de la banda, el coro completamente alegre y la letra por momentos sosa es realmente encantadora.

Después llegamos a la primera canción que se nos dio a conocer del disco y que es una de las mejores de éste, “Making Friends”, la cual como se dijo antes se dio a conocer a finales del 2013 junto con la presentación de una app musical llamada “Sensory Spaces”. La canción es un poema bellamente recitado a la belleza de la soledad y de los paisajes que se pueden ver en compañía del mismo sentimiento. Una hermosa instrumentación que contiene elementos que van desde guitarras, pianos, baterías, xilófonos, trompetas, sintetizadores, violas etc… Hasta grabaciones de niños jugando en un parque y de personas corriendo al aire libre. Es además de sobresalir aquellas pequeñas secciones que unen a los puentes con los coros de la canción, una combinación sumamente hermosa de instrumentos de aire que nos muestra las influencias jazzísticas que los escandinavos tienen. En fin una de las canciones más sobresalientes del nuevo material que está destinado a ser una de las piezas favoritas de los seguidores de la banda.

Clinging To A Bad Dream” es una canción interesante pero que termina siendo demasiado larga para su disfrute, termina siendo una canción de post rock sin la estructura o los elementos para mantenerse sobre sí misma. Sin embargo, una sorpresa bastante grata tendrán los “Frengers” al llegar al nostálgico final de éste, cuando Jonas canta la siguiente frase con una triste ternura: “I think I thought maybe you can change me I know you and I are clinging to a bad dream“. Ésta melodía ya había sido cantada por el coro Lyrika, conocido por ser parte de la gira de Björk, en una presentación bastante interesante que unió a éste nuevo tema con el ya clásico “Zookeepers Boy”.
My Complications” era una de las canciones más esperadas del nuevo disco, pues introducía a Rusell Lissack de Bloc Party como un colaborador de la banda. La canción termina siendo una de las menos impresionantes del disco, pero a decir verdad el inicio de ésta es una chulada, un riff de guitarra sumamente interesante que es introducido junto a unos tambores que pueden recordarnos a lo hecho por Sigur Rós en Kveikur. Sin embargo, la canción sigue y la guitarra cambia a algo menos que una acompañante de la voz de Jonas Bjerre. Es una canción que fluye por naturaleza propia, pero que dista mucho de tener la carga emocional de otras piezas.

El disco sigue girando y llega el turno de mostrarse a “Water Slides“, segundo single del álbum. Water Slides es una canción que sobresale gracias a la habilidad que tiene para crear un ambiente frío y obscuro utilizando elementos vistos en bandas de chill out junto con esquemas que son reconocibles en discos de artistas cono Beyónce. Una canción sumamente emotiva que marcará junto a “Satellites” y a “Making Friends” esta nueva etapa del grupo.

https://youtu.be/LnSJzohmtV0
El estilo no cambia mucho en la introducción de “Interview The Girls“, los paisajes tipo Boards of Canada siguen ahí, junto con los tambores a la Sigur Rós. Sin embargo, el coro siendo de una dulzura bastante especial hace que la canción pueda ser fácilmente categorizada junto a canciones juveniles sumamente alegres. Una canción inspiradora que increíblemente va con la moda de la época.

Llega el tiempo de “Rows” canción de más de 10 minutos que según fuentes cercanas a la banda su producción duró más de seis meses en ser completada. La que según varios fanáticos sería la próxima “Comforting Sounds“, el próximo himno de la banda de estructura épica. En general la comparación le ha hecho bastante daño a “Rows”, es una canción sumamente compleja y hermosa que guarda muchas similitudes con la obra maestra de “Frengers“, pero dista mucho de dar el mismo efecto emocional que ésta última gracias a su estructura. La canción que crece en instrumentos y en intensidad según el fin de cada ciclo en su base no tiene el “golpe”, el cambio de ritmo marcado de Comforting Sounds, en cambio es una canción que fluye y crece a su propio ritmo. “Rows” es ahora probablemente el track favorito de los frengers de éste álbum, contiene todo lo que se esperaría de una canción de Mew, pero al igual que puede ser el que más llegué a su fanaticada. También es el track que más dista de ser lo que el álbum ha tratado de conseguir y con ésto alejará un poco a los nuevos curiosos de la banda.

Después del colapso emocional que general el fin de “Rows” el disco se despide con una canción mucho más tranquila en “Cross The River On Your Own“, la influencia que el post-rock ha tenido sobre la banda se nota fuertemente en la guitarra de la canción que sirve como base para que los pianos, sintetizadores y voces se unan en la triste despedida como si se tratara de una carta de amor de una de las bandas más interesantes de las últimas décadas.

Entonces ¿qué es lo que hace que una banda sea la favorita de una persona? En mi caso con Mew no lo sé, supongo que es como enamorarse, desde la primera vez que escuché a la banda en YouTube con “The Zookeepers Boy” me di cuenta que tendría una conexión muy fuerte con la agrupación. Una banda que se caracteriza o por realizar música compleja con cambios frenéticos de ritmo en su interior o por crear melodías pop sumamente finas… pero tristes. Una banda cuyo misticismo es  enorme y que éste se refleja en sus letras y trabajo visual, siempre lleno de simbolismos que han derivado de teorías sumamente complejas por parte de varios frengers. Una banda que se caracteriza por la representación que hace de la ternura y del dolor.
Si lo que buscas es lo que acabo de describir, lo encontrarás solamente en los discos de Mew, incluyendo a una nueva y hermosa pieza a su colección “+ -“.

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